Nuestros destiladores han cultivado el agave con un profundo respeto por la tierra, pasando las prácticas orgánicas de generación en generación.

Nuestros campos florecen sin pesticidas ni herbicidas, representando un legado de armonía con la naturaleza con certificación orgánica por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) a través de Bioagricert. Desde el campo hasta la botella, cada paso del proceso cumple con los estándares del USDA, preservando la integridad de nuestra artesanía.

Organic

Mineralidad del suelo


Usualmente, las regiones de agave se dividen en dos: las Tierras Altas y las Tierras Bajas. Sin embargo, Amatitán pertenece a una tercera región única: el Valle. Situado en una elevación perfecta, su clima y suelo rojo intenso —enriquecido por los restos de un volcán— crean el ambiente ideal para cultivar el agave. Infundida con minerales volcánicos, esta tierra es donde la naturaleza y la historia convergen para dar forma al carácter de nuestro agave.

Fuente de agua


Nuestra fuente de agua se encuentra en las profundidades de la tierra, a 220 metros bajo la superficie. Cristalina y rica en minerales, esta agua es un regalo de la tierra. Parte integral de nuestra artesanía, impregna nuestro tequila con la pureza de la naturaleza durante el proceso de producción.

Water
Man trimming agave

Proceso de fermentación


Nuestro proceso de fermentación abierta se basa únicamente en la levadura natural del ambiente, preservando los sabores auténticos de nuestros agaves de primera calidad. Este proceso tradicional permite que la naturaleza forme un tequila que es puro, vibrante y fiel a sus raíces.

Cocción


Nuestros agaves se cocinan durante unas 40 a 45 horas, y cada agave se corta a la mitad para que el calor penetre en la piña, develando los azúcares en su interior. Cuando se corta por la mitad, también retiramos el cogollo, esas hojas que crecen en el centro de la parte superior de la piña. Estas hojas, con sus notas amargas y falta de dulzura, no se usan, asegurando así que solo la esencia más pura del agave cobre vida en cada lote de nuestro tequila.

Agave plants in oven

Añejado y destilación


Nuestros reposados se añejan durante cuatro a seis meses y nuestro añejo durante 15 a 18 meses, aunque ese período varía para lograr el perfil sensorial ideal al mezclar lotes de diferentes edades. Destilado con cuidado, nuestro tequila se somete a dos destilaciones en alambiques de acero inoxidable con bobinas de cobre, más una tercera para refinamiento. El cobre elimina las impurezas y realza el carácter, creando un tequila que es puro, vibrante y meticulosamente elaborado.

Barrels on shelf
Flourish

UN LAZO ENTRE EL PASADO Y EL PRESENTE